Candás, convertida en uno de los principales destinos de fin de semana del centro de la región, el visitante encuentra en la villa un lugar tranquilo y acogedor para pasear, asi como uno de los santuarios que despiertan mayor devoción en todo Asturias.

Candás

El culto al Cristo de Candás, tiene su origen en la primera mitad de siglo XVI, cuando unos balleneros traen a puerto una imagen de Jesús  que había rescatado del mar mientras faneaban en aguas de Irlanda.

La iglesia parroquial de Candás ocupa una posición intermedia en la villa, a mitad de camino entre los barrios de modernos inmuebles y la parte mas tradicional y marinera que ronda las inmediaciones del puerto pesquero.

Precisamente, la plaza que se abre al embarcadero, con sus tabernas y terrazas de sabor a mar y su pequeño jardín a la escultura “La Marinera”, constituyen uno de los lugares más concurridos de la población.

Candás, bonita villa marinera que destaca por sus tradiciones y su rica gastronomía marinera.

Desde alli se puede pasear por el largo espigón exterior o recorrer los muelles del fondadero, donde los más viejos del lugar todavía recuerdan a las aldeanas esperando al anocher el regreso de las traineras, con sus cestos cargados de frutas a intercambiar sus productos por sardinas.

Candás

La plaza del puerto es también el mejor punto de partida para adentrarse por las calles de mayor tipismo y colorido de la villa, donde abren sus puertas numerosas tiendas de regalos, cafés, restaurantes y pastelerías, de las que emana un irresistible aroma a marañuelas recien horneadas.

Entre las construcciones destacadas está la casa de los Estrada Nora, situada por detrás  del gran edificio del ayuntamiento y formando parte del Cueto. Es un palacio del XVIII voluminoso y de planta cuadrada. Sus depencias se han rehabilitado para constituir las salas del Museo Antón. Desde el jardín de la antigua finca de los Estradas, arranca el paseo de San Antonio, que conduce al faro de Candás siguiendo al borde de los acantilados.

En su itirenario pasamos ante los cañones que apuntaban al mar recordando las defensas portuarias instaladas en el último tercio del XVIII y frente a la pequeña ermita de San Antonio, del siglo XVI.

Faro Candás

El camino termina en las inmediaciones del faro, un edifricios de dos plantas construido en 1917 y dotado de una discreta linterna visible desde unas 13 millas de distancia.